- 1.
Siendo la guerra una actividad humana intencional, motivada por los
intereses de cúpulas que buscan aprovechar las coyunturas, como las
del 11 de septiembre, para acrecentar su poder político y
económico, las sospechas sobre los verdaderos responsables de
impulsar la guerra contra Irak deben recaer sobre la minoría
rica, dueña del petróleo y del complejo militar industrial,
representadas políticamente por la derecha republicana y con control
sobre George Bush.
- 2.
Tanto en la conducta de Sadam Hussein, como en la de George Bush,
guardando las distancias en la escala de poder, se verifican
comportamientos y metodologías políticas que aterrorizan a la
población mundial, como el medio más eficaz para mantener su
popularidad y consolidar su poder.
- 3.
Pero la inminente barbarie no puede perpetrarse sin una justificación
que atenúe su evidente y esencial carácter genocida y etnocida. Por
ello la administración norteamericana se empeña en presentarla como
un acto de defensa preventiva contra el terrorismo islámico. Pero si
-como lo sostienen los más connotados y lúcidos disidentes
internacionales- este postulado sienta precedente jurídico, entonces
cualquier gobierno en el futuro podrá aprovecharlo para ampliar sus
fronteras, sus zonas de influencia y el control de recursos estratégicos.
- 4.
La apropiación del petróleo iraquí por parte del gobierno
norteamericano hará aún más fuerte económicamente a la única
superpotencia militar del planeta. Con ello se perderá el precario
orden mundial en Europa, con Alemania y Francia a la cabeza, que
contrapesaban todavía en algo, la irracionalidad de la política
exterior norteamericana.
- 5.
En la turbulencia, las civilizaciones en alza como China, y las
desplazadas como la eslava, podrían caer en comportamientos
impredecibles, para no mencionar naciones con poder nuclear como Corea
del Norte, que ya decidió unilateralmente continuar con su programa
armamentista.
- 6.
La desesperación de las masas empobrecidas y desarraigadas,
resultante del proceso de concentración mundial, será el caldo
de cultivo para que el terrorismo al estilo Bin Laden pueda crecer y
desarrollarse a sus anchas, resultando creíble para las mayorías
impotentes y desorientadas.
- 7.
La guerra que la administración norteamericana emprenda contra Irak
será el detonante para que los intolerantes y violentistas de
todo signo cuenten con la “disposición” al sacrificio de la
propia vida, si fuere necesario.
- 8.
La guerra, cuando alcanza la casi imposible victoria total, sólo
puede producir una paz de cementerio. De lo contrario, engendra más
violencia en los sobrevivientes. El terror sólo engendrará más
terror. Estamos ante un acto cruel, estúpido, que sólo puede
reflejar la insanía mental de aquellos que lo llevan a cabo.
- 9.
En la ola globalizante y privatizadora el Estado pierde vigencia y los
gobiernos y la Justicia escapan al control público y se subordinan al
interés privado. Las fuerzas armadas no escapan a este designio y
empiezan a jugar el rol de una milicia privada destinada a la defensa
de los intereses económicos multinacionales. Este es el triste rol
que el ejército de los Estados Unidos y la OTAN empiezan a jugar.
- 10.
Si los derechos humanos no están por encima de cualquier otro
derecho, no se entiende para qué existe organización social, ni
Estado. Y nadie pude invocar "obediencia debida" cuando se
trata del asesinato en masa, la tortura y la degradación del ser
humano. Y exactamente esto es lo que ocurrirá en Irak: una catástrofe
humana, en la que el derecho a la vida será el primer derecho
pisoteado.
- 11.
Es necesario recordarle al ejército de estados Unidos y la OTAN que
el hombre de armas tiene responsabilidades como ser humano, aún en la
situación límite del conflicto armado. Y en el hecho bélico
internacional no pueden atentar impunemente contra la población civil
e inocente del país enemigo.
- 12.
En la defensa de este principio y este valor cientos de pacifistas de
distintos países del mundo empiezan a llegar a Irak para formar un
escudo humano protector de la población civil iraquí. La No
Violencia Activa se convierte así en la única fuerza capaz de parar
el nuevo holocausto. En esta situación, el ejército tendrá que
decidir finalmente de qué lado ponerse.
- 13.
Los nuevos humanistas, contra todo pesimismo, afirmamos que
frente a este proceso mecánico negativo prevalecerá la dirección
hacia la humanización del mundo empujada por la revolución que
terminarán produciendo los grandes conjuntos humanos, hoy por hoy
despojados de su propio destino.
- 14.
Y ahí están para probarlo los millones de hombres y mujeres en todo
el mundo que en este mismo momento se han manifestado ya, no contra el
pueblo de Estados Unidos, sino contra la decisión de un gobierno
imperialista que intenta legitimar el terrorismo de Estado a escala
internacional.
Regional Humanista
Latinoamericana
Febrero 2003
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