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"¡Yanquis asesinos!", gritaban cientos de estudiantes que
marcharon el
viernes en Brasilia a la Embajada de Estados Unidos a protestar contra
la guerra. Huevazos y piedras cayeron contra la fuertemente custodiada
sede diplomática, en la que el martes grupos de homosexuales marcharon
para oponerse a la guerra.
"¡Genocida!, ¡Dictador!", clamaron contra Bush en Buenos Aires
y en Sao
Paulo, donde el conflicto ocupa las portadas de los periódicos, la
atención de la televisión y es uno de los principales temas de
conversación en la calle.
Las radios argentinas, por ejemplo, se han atestado de mensajes de
oyentes criticando a Bush, y en Chile, programas televisivos se han
llenado de militares expertos en estrategia para explicar paso a paso lo
que ocurre con la guerra.
"A nosotros nos parece una barbaridad lo que está pasando, es como
volver a la época de los nazis", dijo el escultor peruano Víctor
Delfín
en una manifestación frente a la residencia del embajador estadounidense
en Lima.
La "fiebre" antiestadounidense, esparcida por una región que
presenció
el apoyo de Estados Unidos a las crueles dictaduras que gobernaron a
muchos de sus países hasta hace pocos años, llegó también a
instituciones y medios de comunicación.
Unos treinta legisladores brasileños recibieron el jueves con aplausos
en el Congreso al embajador de Iraq en el país, con llamados a la
población para que deje de consumir Coca-Cola y hamburguesas de
McDonald's.
Desnudos y enfrentamientos
En Sao Paulo, unos 2.000 manifestantes se concentraron el viernes en una
de las
principales avenidas de la ciudad al grito de "¡Basta de bombas,
basta
de ataques, fuera el imperialismo de Iraq!"
Las mismas escenas, que en algunos casos derivaron en enfrentamientos
con la policía, se vieron en Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima,
México y Quito.
En Chile, las protestas contra la guerra comenzaron hace tres semanas,
cuando unas 300 personas se desnudaron en el centro de Santiago
calificando a Bush de criminal.
El viernes, un centenar de niños entregó una carta al mandatario Ricardo
Lagos pidiéndole ayuda para detener la acción bélica contra "los
niños
de Iraq".
Manifestantes peruanos, mostrando pancartas de Bush con dientes de
drácula, cuerpo de serpiente y boca ensangrentada, marcharon el jueves
por las calles de Lima hasta la residencia del embajador estadounidense,
John Dawson.
El jueves, también, manifestantes argentinos se enfrentaron con la
policía durante una protesta contra la guerra en las inmediaciones de la
Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires.
En Quito, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a cientos de
estudiantes que protestaban en las puertas de la Embajada de Estados
Unidos en Ecuador.
En la Ciudad de México, el viernes, unos 400 campesinos marcharon desde
el Zócalo, la plaza principal de la capital, a la Embajada de Estados
Unidos, con leyendas contra la guerra y por la paz.
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