|
Por Juan Manuel Maldonado
Un filólogo de la Universidad de Almería trabaja en un proyecto
cuyo fin es sacar la parte más desconocida de José Ortega y Gasset.
La reivindicación de su concepción de la lingüística, adelantada a
su tiempo, está teniendo repercusión en revistas especializadas.
Juan Manuel Maldonado
Uno de nuestros pensadores más internacionales
José Ortega y Gasset escribía sus obras siguiendo una máxima
propia, “la cortesía del filósofo es la claridad”, y aunque la
mayoría de sus críticos consideran que nunca falló a este
principio, tampoco fueron muchos quienes aprovecharon esta
transparencia de su pensamiento para ahondar en él.
No obstante, el investigador Jesús Martínez del Castillo (UAL) sí
que se atrevió y ha retomado una teoría aparcada con la muerte del
intelectual, hace ya 50 años: la preeminencia del decir. Partiendo
de que “el hombre es un ser dicente”, Ortega exponía que el habla
está supeditada a un nivel más personal, el uso individual de un
código común (‘el decir’), y aunque a lo largo de la segunda mitad
del siglo XX esta visión cobraría más fuerza, el madrileño no lo
vería: su pensamiento chocó con el más funcionalista de sus
coetáneos.
Ahora, Martínez del Castillo recoge el testigo y, mediante la
publicación de ensayos (‘La lingüística del decir’) y la difusión
de sus investigaciones en medios especializados (como el artículo
incluido en un reciente número de Revista de Estudios Orteguianos),
indaga en la fundamentación filosófica del lenguaje.
La base de su trabajo está en que “los hablantes no se fijan en
las palabras, sino en las intenciones”, y por ello retoma la
distinción orteguiana entre el ‘logos apofanticós’ (“yo y mi
circunstancia” unido al “soy aquí”) y el ‘logos semanticós’ (el
lenguaje funcional o histórico). “Las lenguas nacen cada vez que
habla una persona”, quiere aclarar el investigador, y pone un
ejemplo: no es lo mismo hablar en abstracto de una casa que hablar
de “mi casa” (que puede ser un piso, la realidad que asocia esa
persona al término es la de hogar). Esta teoría parte de que el
ser humano es el auténtico protagonista y a veces puede cometer
incorrecciones o sobrepasar las normas del idioma, pero se
comunica con los demás a través de ese ‘decir’ (con gestos o
figuras como la metáfora) que, a su vez, bebería de la fuente de
todo: ‘el conocer’.
Murallas al idioma, fuera
De acuerdo a su concepción de la lengua, Martínez del Castillo
está a favor de aceptar nuevos usos del habla. Así, no habría por
qué elegir entre dos términos que remiten a una misma realidad (la
‘presidente’ o ‘la presidenta’, por ejemplo), ya que el idioma,
lejos de contaminarse, lo que hace es volverse más rico. La prueba
de esto estaría, según el investigador, en la introducción de
nuevos verbos que se ajustan mejor a situaciones actuales.
‘Visionar’ por ‘ver documentos audiovisuales’, ‘explosionar’ por
‘explotar una bomba’ u ‘ofertar’ por ‘ofrecer en un contexto
comercial o en una convocatoria pública’ lo demostrarían.
La indecisión actual entre nuevos y antiguos usos, por otra parte,
es propia de un periodo de coexistencia muy usual en la historia
de las lenguas. Las raíces de ‘infantil’ son milenarias: remiten
al indoeuropeo ‘in fari’ (“no habla”) pero, aunque ha perdido su
significado primigenio (en un momento se sustituyó por ‘bebé’ o
‘niño’) perdura con otro uso.
Olvidado “por ser español”
Para Jesús Martínez del Castillo, Ortega y Gasset es el gran
olvidado del pensamiento actual, y la razón estaría en nuestra
propia cultura: “un español no toma en serio a otro español”.
Esto, junto a la popularidad de sus artículos de prensa (que pesan
en el colectivo más que sus ensayos), habría llevado a un
distanciamiento de una filosofía que es, paradójicamente, “cien
por cien española, se adentra en la posición del ser en la vida
cotidiana”. En cuanto al interés de Ortega por la lingüística, sus
biógrafos insisten en que estuvo presente a lo largo de toda su
obra, aunque fue en sus últimos años cuando la expuso con mayor
vigor. ‘El hombre y la gente’, un ensayo sociológico que no llegó
a concluir, es el compendio de sus reflexiones más importantes
sobre este ámbito.
Más información:
Jesús Martínez del Castillo.
Universidad de Almería.
Email: jgmartin@ual.es
|